-Compró una antigua mesa de luz y encontró escondido un inquietante escrito, escrito por su madre. - “¡Dios!” -No lo podía creer. Estaba asombrada y extrañamente orgullosa por haber encontrado una carta de su mamá en un lugar tan improbable. Revisó la firma para asegurarse de que no estaba equivocada. Pero estaba en lo cierto. Era el tipo de letra, el nombre y la firma de se madre. Buscó la fecha: 30 de octubre de 1990. Ocho meses antes de que ella naciera y tres meses antes de que se casara con su padre. Comenzó a leerla: -Treinta de octubre de mil novecientos noventa. Mi amado Facundo, - “Y, ¿quién es este Facundo?” -pensó. -Cada noche se apaga una estrella desde que ya no estás a mi lado. Las calles se han convertido en un patíbulo, en un purgatorio en el que revivo mis errores. Perdoname. No se vivir sin vos. La alegría se me escapa como si me hubieran apuñalado el corazón, pero más profundo. Cada vez que paso por algún lugar en el que estuvimos juntos, me doy cuenta de que la magi...
Todos tenemos algo valioso que decir acerca de los momentos o problemas más importantes de nuestra vida. Nuestras respuestas a ellos dan cuenta de nuestra diversidad como seres vivos, pero la forma en que nos relacionamos con los sentimientos que ellos nos provocan nos muestran nuestra humanidad compartida.